Los inversores prefieren en estos momentos el oro a la renta variable. Incluso con una demanda de oro cada vez menor en el sector de la joyería, el precio del precioso metal no para de aumentar. El consumo de productos de joyería ha caído espectacularmente - las importaciones de oro en India han caído un 90% en agosto con respecto al año anterior- en el último año por lo que un incremento del precio responde a razones puramente especulativas.
Según los expertos, tras superarse ayer algunos niveles de resistencia se produjo una oleada de compras alcanzando el precio de $984,30 la onza. De seguir la tendencia el precio del oro podría rondar los 1.000 dólares la onza lo que rondaría niveles máximos como a los que llegó marzo del 2008 cuando el oro cotizó a 1.033 dólares la onza.
Esta nueva oleada de compras ha beneficiado al resto de metales preciosos (plata, platino y paladio) que en mayor o menor medida han visto incrementar su precio.