Las turbulencias procedentes de Europa principalmente además de castigar a la moneda única (aunque en las últimas horas ha vuelto a recuperar los 1,27 dólares) han hecho disparar el precio del oro hasta acercarse al máximo de 1.212 dólares por onza que alcanzó el pasado mes de diciembre.
Sólo ayer subía un 1,43% llegando a los 1.201 dólares por onza y no se descartan más subidas en las próximas semanas.