Dudas y volatilidad. Volatilidad y dudas. No se ven señales de recuperación económica y reaparecen los miedos a un posible default de Grecia con el posible efecto arrastre a otras economías periféricas de la Unión Europea como Irlanda y Portugal (que por ahora consigue colocar su deuda exitosamente). El yen y el dólar vuelven a ser las divisas refugio pero en ambos casos las economías que hay detrás no atraviesan tampoco su mejor momento.
¿Alternativas? El oro, otra vez. El metal precioso se revaloriza a gran velocidad (tanto que para algunos expertos es preocupante), nada más y nada menos que un 26% en un año. Ayer llegaba la cotización a 1.262 dólares por onza y ya se habla de los 1.300.