Los acontecimientos económicos siempre generan consecuencias en direcciones opuestas. Cualquier política económica que se aplique buscando conseguir un fin generará situaciones no buscadas y que afectarán, negativamente, a otras variables económicas.
En estas están las autoridades en materia monetaria en Japón y Suiza. La situación de emergencia que vive la eurozona y los malos datos económicos que muestra la economía norteamericana afianzan la idea de que nos encontramos ante una nueva desaceleración económica entre los inversores. La inseguridad hace que se invierta en los mercados Forex en divisas que se consideran más seguras y en estos momentos se llevan el título el yen japonés y el franco suizo.
La paradoja se produce porque precisamente estas dos monedas deben ser “baratas” para ayudar a las exportaciones de ambos países y la compra masiva de las mismas lo que está provocando es su revalorización.
El Banco Nacional de Suiza ha intervenido en los últimos días en los mercados de divisas para evitar dicha revalorización pero los esfuerzos han sido en vano ya que la moneda helvética no para de cotizarse en máximos respecto al euro y casi lo mismo sucede respecto al dólar.
El Banco de Japón por su parte ya ha avisado que volverá a intervenir de seguir la tendencia actual tendrá que hacer lo mismo y esto, por ahora, mantiene la cotización del yen más o menos bajo control.
Ni Japón ni Suiza quiere ver como sus respectivas divisas se fortalecen pero cómo pretenden que se invierta en dólares o euros cuando EE.UU juega con la bancarrota y el euro parece a punto de resquebrajarse a cada momento.